No te preocupes Moni que prometo hacer una fideuá.
Y PELARÉ LAS GAMBAS DIGAN LO QUE DIGAN ALGUNOS Que luego no se vean en el estómago de Kira.
Bueno lo voy a contar Alberto, jiji.
Llegó el sabado y con él nuestro amigo Alberto, con su corte de pelo, que está mucho mejor todo sea dicho, aunque él diga que no se lo he dicho, pero bueno.
Nos fuimos a comprar al Mercadona, pero palabras textuales de Alberto, esperarme para ír a comprar al Mercadona, jaja, le encanta comprar en el mercadona, :D
Pues de regreso dijo que tenia hambre, nos fuimos a tomar el vermout, y tanto decir el hambre que tenía ya nos fuimos para la casa a hacer la famosa fideuá.
Llevé medio kilo de gambas, porque cuando se pelan se quedan en nada, me puse a cocerlas para sacar el caldo para luego añadirlo a la pasta, y le dije que iba a pelarlas a lo que me contestó que no, que tenia hambre y que cada uno se pelara las suyas.

Vale, pero no me gusta ni pizca porque empiezan a aparecer los bigotes por medio de la comida, y así fue, no es porque la hiciera yo pero estaba muy buena, y quien diga lo contrario...... ](*,)
Antes de todo esto hubo un fallo, se me olvidó la paellera en casa, jooooooo!!! que rabia, asi que lo hice en dos sartenes.
Dijo Alberto que lo que sobrara para cenar.
Seguimos con las gambas.
El que dijo que cada uno se pelaba las suyas, y no me gusta señalar, resultó que dijo que no se las comía por no pelarlas.

No, dejarlo da igual, ya se lo dije yo.
Como quedaron por lo menos mas de cuarto kilo, las guardé en una bolsa el domingo para llevarmelas a casa.
El domingo comimos muy temprano, por si cerraban las carreteras de vuelta, y preparamos todo, cargaron el coche, y lo mio me lo colocaron al lado de la puerta, y nos fuimos a tomar el café al bar, dejando a la parejita de caninos dentro.
A la vuelta nos encontramos con una cosa que unos minutos antes había sido una bolsa con un nudo, con agujero que coincidia curiosamente con el tamaño del hocico de Kira y curiosamente también su hocico se había tornado de un intenso color naranja con sabor a marisco, mmmmm...que perra mas rara me dije. Jajajaja.
Se habia comido hasta las cabezas.

Esa si que sabe aprovechar, no como otros que querían tirarlas.
Alberto lo primero que dijo: Erik no ha sido, jajaja, anda que no se notaba quien habia sido.
La miré enseñandole la bolsa sin decir nada y reculaba la jodia, ya no había que preguntar, blanco y en botella.
En la próxima quedada a pelar gambas to dios, y a ver si necesitamos por lo menos tres paelleras de la gente que se anime.
