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Publicado: Sab Jun 06, 2009 11:29 pm
Artículo tomado del excelente blog "El Retorno de los Charlatanes". Lo encuentran escribiendo el nombre en google. Pondré otros sobre homeopatía.
Homeopatía y muerte
Trágicamente, mientras se desarrolla esta nueva batalla judicial entre quienes quieren defender su honor para actuar sin evidencias y quienes critican la falta de evidencias, en Australia un tribunal ha decidido que los padres de una niña que murió por falta de tratamiento médico son culpables de homicidio por grave negligencia criminal.
Thomas Sam, "médico" homeópata y su esposa Manju Sam se negaron a tratar médicamente a su propia hija, Gloria. La bebé sufrió un episodio de eczema a los cuatro meses de edad, una afección probablemente heredada de su madre.
Durante los siguientes cinco meses, los Sam llevaron a su hija con varios médicos, pero nunca siguieron los tratamientos indicados, mientras que persistieron en inútiles remedios homeopáticos. Esos remedios no funcionaron y Gloria empezó a sufrir graves consecuencias: sus defensas se fueron minando, su cuerpo necesitaba más alimentación de la que le suministraba la leche materna y su sistema inmune fue rindiéndose. Para cuando murió, a los nueve meses y después de cinco de sufrimiento incesante, la bebé pesaba lo que un bebé de tres meses.
Las buenas intenciones de los padres de Gloria no pueden ponerse en duda. Su idea de que la homeopatía (que es "oficial" en la India, de donde proceden) curaría a su hija tampoco es su culpa. Ni lo es del padre el que su formación como "médico" homeópata no le haya enseñado los posibles cursos graves y mortales de un eczema infantil, si la homeopatía sigue enseñando que son los misteriosos "miasmas" y "psoras" los que causan las enfermedades, nada de infecciones o enfermedades autoinmunes, y la curación del eczema se hace con petróleo, sin más.
De hecho, uno tiende a creer en la defensa del matrimonio Sam, que indicó que nunca se imaginaron lo que iba a pasar y que no habían sido criminalmente negligentes. El juez, sin embargo, pensó que pasado cierto punto, cualquier otro padre habría aceptado un tratamiento médico aunque no creyera en él. El Dr. Orli Wargon, un dermatólogo con el que recomendaron a los Sam pero al que no fueron, declaró que habría utilizado un tratamiento agresivo que habría dado cierta recuperación en 24 horas. "No la curaría completamente, pero su piel se vería mejor muy, muy rápidamente", declaró.
Al final, creyendo que tenía una afección ocular, los padres llevaron a la niña a una emergencia pediátrica, donde los horrorizados médicos determinaron la gravedad real de la pequeña, la piel exudaba líquido y se le estaban derritiendo las córneas. Un equipo de expertos médicos, sin empargo, ya no pudo hacer nada. A partir de la infección en el ojo sufrió una septicemia y murió tres días después de llegar al hospital. Los médicos insistieron en que ninguno había visto un caso así de avanzado y grave.
Después de la muerte de su hija, sin embargo, Thomas Sam le dijo a la policía que "La medicina convencional habría prolongado su vida... con más sufrimiento. No va a curarla y eso es lo que creo firmemente".
No deja de ser inquietante, sin embargo, que haya informes de que cuando la señora Sam sufrió cálculos biliares, fue llevada de inmediato por su marido a un hospital de verdad.
La página que solía tener Thomas Sam anunciándose como "médico" homeópata en el portal Natural Therapy Pages de Australia ha sido borrada sin explicación. Puede verla en el Archivo de Internet aquí.
Creer firmemente sin evidencias es un peligro. Y denunciarlo no debería ser confrontado en los tribunales, sino en el terreno de las evidencias, el conocimiento y los datos que nos han permitido mejorar la cantidad y calidad de vida del ser humano en el último siglo y medio.
Aunque el negocio de algunos desvergonzados o inocentes engañados sufra.
Homeopatía y muerte
Trágicamente, mientras se desarrolla esta nueva batalla judicial entre quienes quieren defender su honor para actuar sin evidencias y quienes critican la falta de evidencias, en Australia un tribunal ha decidido que los padres de una niña que murió por falta de tratamiento médico son culpables de homicidio por grave negligencia criminal.
Thomas Sam, "médico" homeópata y su esposa Manju Sam se negaron a tratar médicamente a su propia hija, Gloria. La bebé sufrió un episodio de eczema a los cuatro meses de edad, una afección probablemente heredada de su madre.
Durante los siguientes cinco meses, los Sam llevaron a su hija con varios médicos, pero nunca siguieron los tratamientos indicados, mientras que persistieron en inútiles remedios homeopáticos. Esos remedios no funcionaron y Gloria empezó a sufrir graves consecuencias: sus defensas se fueron minando, su cuerpo necesitaba más alimentación de la que le suministraba la leche materna y su sistema inmune fue rindiéndose. Para cuando murió, a los nueve meses y después de cinco de sufrimiento incesante, la bebé pesaba lo que un bebé de tres meses.
Las buenas intenciones de los padres de Gloria no pueden ponerse en duda. Su idea de que la homeopatía (que es "oficial" en la India, de donde proceden) curaría a su hija tampoco es su culpa. Ni lo es del padre el que su formación como "médico" homeópata no le haya enseñado los posibles cursos graves y mortales de un eczema infantil, si la homeopatía sigue enseñando que son los misteriosos "miasmas" y "psoras" los que causan las enfermedades, nada de infecciones o enfermedades autoinmunes, y la curación del eczema se hace con petróleo, sin más.
De hecho, uno tiende a creer en la defensa del matrimonio Sam, que indicó que nunca se imaginaron lo que iba a pasar y que no habían sido criminalmente negligentes. El juez, sin embargo, pensó que pasado cierto punto, cualquier otro padre habría aceptado un tratamiento médico aunque no creyera en él. El Dr. Orli Wargon, un dermatólogo con el que recomendaron a los Sam pero al que no fueron, declaró que habría utilizado un tratamiento agresivo que habría dado cierta recuperación en 24 horas. "No la curaría completamente, pero su piel se vería mejor muy, muy rápidamente", declaró.
Al final, creyendo que tenía una afección ocular, los padres llevaron a la niña a una emergencia pediátrica, donde los horrorizados médicos determinaron la gravedad real de la pequeña, la piel exudaba líquido y se le estaban derritiendo las córneas. Un equipo de expertos médicos, sin empargo, ya no pudo hacer nada. A partir de la infección en el ojo sufrió una septicemia y murió tres días después de llegar al hospital. Los médicos insistieron en que ninguno había visto un caso así de avanzado y grave.
Después de la muerte de su hija, sin embargo, Thomas Sam le dijo a la policía que "La medicina convencional habría prolongado su vida... con más sufrimiento. No va a curarla y eso es lo que creo firmemente".
No deja de ser inquietante, sin embargo, que haya informes de que cuando la señora Sam sufrió cálculos biliares, fue llevada de inmediato por su marido a un hospital de verdad.
La página que solía tener Thomas Sam anunciándose como "médico" homeópata en el portal Natural Therapy Pages de Australia ha sido borrada sin explicación. Puede verla en el Archivo de Internet aquí.
Creer firmemente sin evidencias es un peligro. Y denunciarlo no debería ser confrontado en los tribunales, sino en el terreno de las evidencias, el conocimiento y los datos que nos han permitido mejorar la cantidad y calidad de vida del ser humano en el último siglo y medio.
Aunque el negocio de algunos desvergonzados o inocentes engañados sufra.