A mí la historia que me causó bastante impresión fué la del "camping los alfaques", aquí os dejo un breve resumen...pero escuchandolo en radio la dramatización sí que da yuyu de verdad, y a las 3 de la mañana.
http://www.youtube.com/watch?v=yniEBxv5aaw
Para el que no conozca la historia, mas que nada para los de fuera, aquí os dejo si quereis leerlo.
El 11 de julio de 1978 un camión cisterna cargado con 25 t de propileno licuado salió desde Tarragona de la refinería Enpetrol, y se dirigió hacia el sur por la actual N-340, hacía Alicante. La cisterna tenía una capacidad aproximada de 45 m³ y la cantidad cargada era de unas 25t cuando la máxima cantidad permitida era de 19,35t a una presión de 8 bar (unas 8 Atm). Además, la cisterna, fabricada en acero al carbono, no disponía de ningún sistema de alivio de presión.
Probablemente para ahorrarse el paso por el peaje, que el conductor del camión cisterna Francisco Ibernón habría tenido que pagar de su propio bolsillo, decidió conducir por la N-340 en dirección sur. Después de recorrer 102 kilómetros -en el kilómetro 159,5- a las 14:35, al pasar por delante del camping "Los Alfaques", ocurrió la catástrofe. En ese momento, el camping tenía registradas unas 800 personas, y se estima que entre 300 y 400 se encontraban dentro del radio de la explosión, calculada entre 0,5 y 1 km, la cual mató instantáneamente a 158 personas.
En la investigación subsiguiente, se demostró que el camión cisterna estaba sobrecargado, ya que llevaba unas 25t en vez de las 19t máximas reglamentarias. A consecuencia del exceso de presión, el tanque de acero reventó, expulsando el gas licuado al exterior, produciéndose la consiguiente ignición y explosión del mismo.
La bola de fuego resultante cubrió en un instante la mayor parte del campamento, afectando la plaza al sur de la calle, y a muchos de los veraneantes que estaban allí. Además, las altas temperaturas, de más de 2000ºC (similar a la temperatura en la superficie del sol), hicieron que la gran cantidad de bombonas de gas que había en el propio campamento se inflamaran, sumándose al fuego de la explosión. El conductor del camión y aproximadamente 157 veraneantes murieron, ya inmediatamente, ya antes de ser atendidos en un hospital. Tan alta fue la temperatura que hasta hizo hervir el agua de la orilla, hacia donde esa gente huía.
Si la explosión se hubiese producido pocos minutos antes, las consecuencias hubiesen sido desproporcionadas, ya que la carretera N-340 pasaba por el centro de San Carlos de la Rápita, que en esa época del año podía tener unas 20.000 personas, entre residentes y veraneantes. Se calcula que la explosión se produjo justo un minuto después de abandonar el núcleo urbano, donde además las bombonas eran más de las que pudo haber en el cámping y la explosión hubiese sido mayor y más devastadora.
Consecuencias del accidente.
Los periódicos divulgaron que la tragedia duró aproximadamente 45 minutos, desde la explosión a la llegada de las primeras fuerzas de rescate al lugar del accidente. Mientras tanto los veraneantes y una gran cantidad de residentes locales, de La Rápita, ya trasladaban los afectados a centros médicos en sus propios coches o en sus autocaravanas. Las ambulancias y otras fuerzas de emergencia fueron llegando gradualmente al lugar. La Guardia Civil y las fuerzas armadas escudriñaron el camping arrasado buscando sobrevivientes.
Los heridos fueron transportados a los hospitales de Barcelona y Madrid así como en la clínica especial La Fe de Valencia. Durante los días y semanas posteriores fallecieron otros 70 veraneantes debido a la gravedad de sus quemaduras. En total murieron 217 personas, entre ellos muchos turistas alemanes así como franceses y belgas. Además, más de 300 personas sufrieron graves quemaduras, y todavía hoy padecen sus consecuencias.
Con el accidente dos terceras partes del camping sobre una superficie de 700 x 450 metros fueron destruidos, aunque la parte norte del recinto permaneció casi intacta. La discoteca que había enfrente del cámping quedó completamente destruida por la fuerza de la onda expansiva, dándose la casualidad que la família propietaria estaba dentro limpiándola. Allí murieron 4 adultos y dos menores, los únicos muertos que eran de Sant Carles de la Rápita, junto a un obrero que realizaba obras en un chalet cercano a la zona. La parte posterior del tanque de combustible se desplazó 300 metros empotrándose en un edificio.
La gravedad de las quemaduras hizo muy difícil la identificación de los fallecidos. Gracias al trabajo de la Comisión de Identificación y el Departamento de Investigación Criminal de la República Federal de Alemania fue posible la identificación de todas las víctimas.