¡hola!
Por supuesto que se puede tener Helicobacter y a la vez SII, o una cosa, o la otra. El Helicobacter, depende de la persona que infecte, puede desde ser asintomático a provocar acidez, molestias gástricas, cólicos y otras lindezas. Así que ahora lo principal es eliminarla de tu organismo con un tratamiento antibiótico y, después, si las molestias persisten o no, ya se verá si es SII o sólo la Helicobacter
En cuanto a la dieta, yo también tuve la HP, y lo que más daño me hacía era: alcohol, café, té, chocolate (me daba ardor), cebollas, picante... Las frutas es mejor en todo caso que las peles y que evites las que más gases producen, como la manzana, a no ser que esté cocida o rallada.
Por el foro hemos linkado en unas cuantas ocasiones un estudio de la John Hopkins en el que se demuestra que hay componentes del brócoli que permiten combatir la Helicobacter, unos 100 gramos al día (aunque te puede dar gases, porque el brócoli es de la familia de la col).
En 2009 apareció en la revista 'Cancer Prevention Research' un trabajo en el que 48 personas infectadas por 'Helicobacter pylori' siguieron un dieta rica en brécol o en brotes de alfalfa durante ocho semanas.
Al cabo de ese periodo, los autores procedentes de la Escuela de Medicina Johns Hopkins (Baltimore, EEUU) comprobaron que los niveles de esta bacteria en el tracto gastrointestinal habían descendido mucho en aquéllos que tomaron brócoli. Ahora, un trabajo publicado en 'Science Translational Medicine' sugiere que el poder bactericida también funciona en las infecciones respiratorias. El sulforafano potencia la acción del sistema de limpieza que tienen los pulmones, que no funciona bien en los fumadores o en personas con EPOC. Queda por comprobar si este beneficio observado en el laboratorio se obtiene también a través de la dieta.
Además, has de tener en cuenta que la Helicobacter puede haberte dañado el estómago, tendrás que mirar los resultados de la biopsia que te hayan practicado durante la endoscopia para ver si tienes una gastritis, eritema o qué. Una vez erradicada la bacteria (y comprobada esa erradicación con prueba de aliento o similar), puede pasar un tiempo hasta que tu organismo se recupere del daño, y sólo después se podrá evaluar.