#1
Publicado: Sab May 07, 2011 12:05 pm
Llevo años padeciendo de SII y he probado de todo para tratarlo, desde valeriana y melisa (he intentado medicarme lo menos posible) hasta ansiolíticos, antidepresivos y antipsicóticos. Mi psiquiatra me dijo que el SII es psicosomático en un 70%, aunque me atrevo a afirmar que en mi caso el porcentaje es más o menos del 90%. En estos años puedo decir que la sulpirida prácticamente no me ha servido de nada, si acaso para engordar y mejorar algo mi estado de ánimo. El tepazepán (sulpirida, diazepam y vitamina E) me sirvió un tiempo, pero rápidamente desarrollé tolerancia y dejó de funcionar. Los antiespasmódicos me alivian en parte, aunque no me bastan cuando estoy nervioso, así que actualmente tomo spacmotyl y fluoxetina; Lo cual a día de hoy parece ser lo que mejor me funciona. Aún así he tenido algún apretón, pero al menos mi estado de ánimo ha mejorado y no camino por la calle con miedo a no encontrar un baño cerca.
He de reconocer que el dichoso SII ha hecho que modifique ciertos hábitos y afecte a mi calidad de vida y mi autoestima. Como le dije a mi médico intento hacer una vida lo más normal posible, aunque sea a costa de padecer efectos secundarios por la medicación. La fluoxetina y una dieta bastante retrictiva me están ayudando a perder el exceso de peso ganado con la sulpirida, y de momento no he notado muchos efectos secundarios. Los que me preocupan más son los relativos a la líbido, que sí he sufrido con los antipsicóticos.
A día de hoy no tengo pareja, así que no sé qué tal funcionaré con mi medicación actual, pero ya me preocuparé cuando llegue el momento, carpe diem.
He de reconocer que el dichoso SII ha hecho que modifique ciertos hábitos y afecte a mi calidad de vida y mi autoestima. Como le dije a mi médico intento hacer una vida lo más normal posible, aunque sea a costa de padecer efectos secundarios por la medicación. La fluoxetina y una dieta bastante retrictiva me están ayudando a perder el exceso de peso ganado con la sulpirida, y de momento no he notado muchos efectos secundarios. Los que me preocupan más son los relativos a la líbido, que sí he sufrido con los antipsicóticos.
A día de hoy no tengo pareja, así que no sé qué tal funcionaré con mi medicación actual, pero ya me preocuparé cuando llegue el momento, carpe diem.