Pongo aquí un extracto de un capítulo del libro del Dr. Padrón dónde se dice que en algunas ocasiones se han hecho operaciones para poner en su sitio otras partes del aparato digestivo que "se caen" ....
¿porqué se caen esos órganos?? ¿¿por la misma causa que se cae el ciego?? .... no digo con esto que la cecopexia no solucione nada, es evidente que solucionará los síntomas que se deriven del ciego demasiado movil pero lo que hizo moverse al ciego seguirá estando ahí a pesar de la operación .... y posiblemente aparezca por otro lado .... por eso hay gente que no mejora con la operación y gente que recae con el tiempo .... por supuesto es mi opinión y por supuesto es opinable, que cada cual opine segun su propia opinión, si quiere opinar ....
Poco después de la muerte de Wilms los protagonistas de la cirugía no se conforman con fijar el ciego, sino que fijan todo el colon derecho, realizando una colopexia derecha. Waugh10 publica en el año 1920 un artículo titulado «Las mórbidas consecuençias del
colon ascendente móvil con el seguimiento de 180 operaciones». En este artículo se da por sentado que es necesaria una fijación firme del colon ascendente para realizar de modo eficiente sus funciones por tratarse del único segmento del intestino que contiene material semisólido y que lo tiene que transportar verticalmente en contra de la gravedad. Waugh atribuye numerosas consecuencias a la mala fijación del colon ascendente, agrupando a estos pacientes según el predominio de determinados síntomas en series de pacientes de tipo «gástrico», «duodenal», «biliar», «renal» y «de fosa ilíaca derecha». De los 180 pacientes de Waugh 31 eran estreñidos desde niños. En todos los pacientes se realizó una fijación compíeta del colon ascendente y un gran número de estos quedaron curados de los síntomas previos a la operación. Es evidente que se pasó de la
cecopexia a la colopexia y de curar ¡a «apendicitis crónica» y luego el estreñimiento a convertirlo en la panacea universal.
Coffey11 en 1923 publica un libro titulado
Gastro-enteroptosis, del que hemos podido observar un ejemplar que el propio Coffey dedicó a los Drs. Mayo y que se conserva en la Biblioteca Histórica de la Mayo Clinic de Rochester, Minnesota, EEUU.
Coffey dice estar convencido de la importancia de un punto de apoyo que cita literalmente como «point d’appui» y que cuando falla este «point d’appui», las heces regresan al ciego, siendo ésta la causa del estreñimiento al no ser efectivos llos movimientos «masivos».
Se plantea Coffey el papel de las bridas o membranas que se comentaban en estos años, entre otras la brida de Lane y la membrana pericólica de Jackson12, a las que se consideraba patológicas por distintas razones y que en opinión del Dr. Charles H. Mayo11 (que nosotros compartimos), se debe a una laxitud de la fascia de coalescencia del ciego y colon derecho que en su estiramiento toma el aspecto de una membrana con personalidad propia (fig.2). A estas bridas o membranas se las consideraba causantes de numerosos síntomas por distintas razones que cada uno interpretaba a su manera, entrando en planteamientos no coincidentes entre si.
Estaban pues necesitados de encontrar explicaciones a unos resultados que tenían a la vista, pero sólo disponían de criterios de índole mecánica para dedicar a interpretarlos. Lo que explica que recurrieran obstinadamente a atribuirlo a las tenues formaciones anatómicas que interpretaban como causa de estos síntomas.
Ellos mismos eran conscientes de esta situación de desconcierto, al interpretar la significación de las bandas y las membranas que Coffey describe del siguiente modo:
«Probablemente no haya tema más desconcertante relacionado con la
ptosis que este.
Mi maestro de cirugía, el Dr. López Gibert, recuerda aún
fijaciones de estómago al diafragma y que «al poco tiempo se volvían a soltar», y el propio tratado de Farreras13 dice: «Una forma no del todo rara de constipación es la que obedece a
inexistencia de fijación de la flexura hepática del colon y parte del descendente, por relajación de sus ligamentos (...), este descenso del colon derecho puede corregirse por colopexia, pero no es aconsejable por su propensión a recidivar».
En resumen existen numerosas observaciones e informaciones relacionando el ciego y colon ascendente con el estreñimiento pero no hay una demostración suficientemente clara que defina de forma nítida la causa y establezca la base del tratamiento.
Como final de este capítulo citaremos el tratado de Goligher (14) de 1987, que además de exponer el estado actual de la cirugía del estreñimiento resume las ideas de las primeras décadas de este siglo cuando se manejaron factores mecánicos y en particular «adherencias» y se imponían los criterios de Lane y la colectomía por él preconizada. Dice Goligher respecto a Lane:
«A medida que se desarrolló su concepto de los efectos nocivos resultantes de la autointoxicación a partir de la estasis intestinal, amplió en igual medida las indicaciones de colectomía hasta que, al final, empleó la intervención con gran liberalidad». «No cabe duda de que el tratamiento quirúrgico del estreñimiento intenso, persistente y rebelde con el fin de mejorar las molestias mecánicas y psicológicas del proceso, totalmente desligado de todo hipotético efecto general nocivo, tiene una razón de ser incontestable y un lugar justificado en la práctica quirúrgica, pero, por desgracia, cobró mala fama y reputación casi inmoral, como resultado de los tempranos esfuerzos semievangélicos, casi mesiánicos, de Lane (1909).
De ahí que desde aquel tiempo los cirujanos hayan intentado esquivar las intervenciones sobre la constipación
simple, aun en los casos graves, o sólo comprometerse a realizar la operación de mala gana, preocupados y a menudo actuando de forma subrepticia».