Bueno, voy a sentarme en esta silla y no me levanto hasta que acabe de contaros mi resumen de la quedada (si me deja Lola...)
Al final fuí en mi coche. Pensaba haber ido en tren porque después del catarrazo estaba un poco debilucha pero me esperé demasiado a coger el billete y al final me quedé sin él. El tren salía a las tres y media del mediodía, a la una llamé por teléfono y estaba completo así que me puse a buscar el trayecto en la guía Campsa de Tarazona a Villarejo y a las dos y media ya estaba de camino. Buff, qué lío, que si la Nacional 122, que si la A2, la M50, la M45, la A3... pero na, estoy hecha una fitipaldi y llegué a mi destino sin ningún contratiempo. Fuí la primera en llamar a la puerta de la casita del abuelo. Allí estuve de cháchara con la dueña hasta que apareció Dinky (jod.. qué tiparrón! 2 metros de altura, casi na). Luego fueron llegando los demás. Qué sensación de alegría poder abrazar y besar a gente con la que has hablado durante años a través de un foro. Las últimas en aparecer fueron Moni y Ana.
Estuvimos charlando emocionadas y luego... a cenar!!! La ensaladilla de Julia estaba exquisita. Era una verdadera obra de arte. A mí me hizo una individual sin mahonesa. Julia es un cielo...
Luego decidimos ponernos todos los pijamas para jugar una partidita al Party. Antes repartimos las habitaciones y los compañeros de habitación a través de sorteo. La mano inocente fue la de Dinky. A mí me toco con Xilap y dormimos en la casita de arriba.

Qué guapa es Xilap. Tiene una cara superdulce y su risa es una delicia.
En esta casita era donde comíamos, cenábamos y se consumían los vicios así que la primera noche (yo me acosté a las 4 y media) no pegamos ni ojo porque las loquitas no se acostaron hasta la 8 de la mañana. Y la risa de Mónica no es nada silenciosa
La partida de Party estuvo genial. Dinky nos deleitó con sus dotes interpretativas. Nadie se ha atrevido a contarlo por cortesía hacia Dinky pero yo me lanzo porque la actuación es digna de ser recordada. Veréis, le tocó imitar a Freddy Krueger, ya sabéis, el de las películas de miedo que tiene cuchillos en los dedos. Pues imaginaos cómo lo hizo que Anita que estaba en su grupo decía: La gallina caponata! Martirio!

jajaja, pa morirse de la risa. El tío se puso la mano detrás de la cabeza y movía los 5 dedos (así que a Ana le pareció una cresta gallinacea o una peineta). Buff, qué miedo! Cuando se enteraron que imitaba a Freddy Krueger fue un descojone. Y desde aquella noche ya no quiso participar en ningún juego, jajaja. Chechu, cuando le conté tu actuación a Natalia y a Miguel se partían.
Las actuaciones musicales de Mónica también estuvieron muy logradas; no sé si fue el whisky o que sencillamente tararear no es lo suyo, pero su equipo no acertó ni una. Lo mismo le daba tararear "Déjalo que llueva café en el campo" o "Bad" de Mikel Jackson. Las dos sonaban igual
La cosa se fué animando y por mi lado de la mesa as conversaciones adquirieron un tono guarro, guarro. Xilap, Julia y yo hablábamos y el pobre Dinky no sabía dónde mirar. Qué guarrillas!! Alfredo también echaba oídos a la conversación y mirad cómo acabó:
Y Dinky luego sólo quería mujeres, mujeres
En fin, fue una noche divertidísima. Yo me acosté a las 4 y media pero como ya os he comentado a las 8 de la mañana todavía estaban de juerga. Lo cierto es que una ocasión así merece la pena ser vivida a tope, pero yo tengo comprobado que si no descanso lo suficiente mi aparato digestivo se resiente. Además, por los nervios o por los antibióticos o por lo que sea, tuve molestias. No me quiero ni imaginar qué hubiera sido de mí si trasnocho hasta las ocho y se bebo alcohol, al día siguiente llorando de dolor. Afortunadamente, mi vocecita sensata me dijo "venga a la cama" y al día siguiente riendo de felicidad.