Como sabéis, no tenía una buena relación con mi médico de cabecera, el cual pasaba de mí todo el rato dándome tranquilizantes y diciéndome que no diera la lata que todo eran cosas mías, etc.,etc.,etc. Bueno, pues el caso es que ayer me harté y me cambié a la médico que tienen mis padres. Ellos dicen que es muy buena, que escucha, que da las analíticas cuando las precisas... en fin, una persona normal. Pues allí voy yo hoy por la tarde, llena de entusiasmo y esperanza y os lo imaginais, ¿no? La primera en la frente.
Aunque he perdido 6 kilos en los últimos dos meses, analítica no me da porque no parece que tenga anemia (debe tener rayos X). Para lo del SII_E como todo es nervioso (como no) me va dar un antidepresivo (Que ya estoy tomando señora, sin resultados, por cierto que si no a buenas horas iba a verla a usted), un tranquilizante y un antipsicótico (ay, mi ma) que a dosis bajitas va muy bien para las cosas de las tripas. Todo ello astringente, claro está y el antipsicótico será por si oigo voces (la mía, supongo, diciendo: mátala,mátala),
El caso es que pruebas no, porque son muy molestas y al final nunca tenemos nada y es tontería.
Que esto es para toda la vida, que hay que aguantarse que es lo que toca y llevarlo con paciencia y resignación (llévalo tú, hija p...)
En fin, que ya veis lo contenta que vine del médico. Pero, por Dios, no habrá alguién normal con el título de médicina?
